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LOS TOP 10 DE UNA COMUNICACIÓN LABORAL EFICIENTE 3

LOS TOP 10 DE UNA COMUNICACIÓN LABORAL EFICIENTE 3

En los dos artículos anteriores hemos desarrollado dos bloques de preguntas, el Top 1 y el Top 2, a modo de reflexión, con el objetivo de detectar y tomar consciencia de las necesidades comunicativas que pueden existir en tu entorno laboral. Desde dos perspectivas, la personal, de cada trabajador, y la empresarial. Es fundamental que las personas implicadas sean conscientes de sus carencias o malos hábitos y estén dispuestos a corregirlos, que mejor motivación que saber que el cambio hacia una comunicación efectiva es posible y que sólo requiere de una actitud activa, positiva y participativa. También es fundamental que la empresa apoye y fomente el cambio. Ni que decir tiene que no todo es color de rosa y que puede haber miembros en el equipo que no practiquen dichos hábitos, ya sea por desconocimiento, falta de interés, desidia o porque en el capítulo de reflexión no han detectado ni malos hábitos, ni necesidades comunicativas. También se puede dar el caso de quién es más o menos habilidoso al intentarlo. En mis años de experiencia he comprobado que a todos nos gusta trabajar y convivir en un entorno agradable por ello cuando un determinado número de personas que conviven fomentan la comunicación efectiva, aun habiendo quién en un principio no la practique, el modo de comunicarse se irá transformando, y por regla general el que no participaba, al comprobar el cambio, se unirá a la labor casi sin darse cuenta. Si a todo esto unimos implicación a modo de reconocimientos, incentivos, formación, etc, por parte de la empresa, el éxito está asegurado. En el artículo de hoy pasamos al capítulo de las soluciones. 10 herramientas que puestas en práctica por parte del trabajador de manera concreta transformarán la comunicación en tu entorno laboral.

HERRAMIENTAS PARA DESARROLLAR UNA COMUNICACIÓN EFECTIVA EN EL LUGAR DE TRABAJO DESDE EL TRABAJADOR

1. Compartir con todos los miembros del equipo la misma información con claridad y transparencia. No ocultar información, por regla general es mejor ser abiertos, incluso con los puntos negativos, ya sea a nivel grupal o individual, ello posibilitará un plan de solución.

2. Procurar solucionar cualquier tema de conflicto con la persona en cuestión, siempre de forma asertiva y buscando el objetivo común.

3. Respetar las diferencias de opiniones entre miembros del grupo, subgrupos, equipos de trabajo, etc.., sin perder nunca de vista el objetivo común.

4. No fomentar las críticas destructivas en subgrupos.

5. Desarrollar la crítica constructiva, de nuevo de forma asertiva y siempre buscando un objetivo común.

6. Evitar comentarios inapropiados lanzados al grupo con la intención de agredir o molestar a cualquier miembro del equipo.

7. Hacer un uso real de los tiempos y las vías de comunicación creadas por la empresa.

8. Valorar el trabajo de cada compañero, de cada grupo de trabajo, tanto grupos de categorías iguales, como superiores e inferiores.

9. Fomentar la competitividad sana sin olvidar nunca el compañerismo y el trabajo en equipo.

10. Ante un problema que provoca malestar o mal ambiente laboral:

• No realizar juicios de valor, ni individuales, ni aún peor, grupales.

• Aclarar dicha duda con la persona a que corresponda de forma empática y productiva.

En los dos artículos anteriores hemos desarrollado dos bloques de preguntas, el Top 1 y el Top 2, a modo de reflexión, con el objetivo de detectar y tomar consciencia de las necesidades comunicativas que pueden existir en tu entorno laboral. Desde dos perspectivas, la personal, de cada trabajador, y la empresarial. Es fundamental que las personas implicadas sean conscientes de sus carencias o malos hábitos y estén dispuestos a corregirlos, que mejor motivación que saber que el cambio hacia una comunicación efectiva es posible y que sólo requiere de una actitud activa, positiva y participativa. También es fundamental que la empresa apoye y fomente el cambio. Ni que decir tiene que no todo es color de rosa y que puede haber miembros en el equipo que no practiquen dichos hábitos, ya sea por desconocimiento, falta de interés, desidia o porque en el capítulo de reflexión no han detectado ni malos hábitos, ni necesidades comunicativas. También se puede dar el caso de quién es más o menos habilidoso al intentarlo. En mis años de experiencia he comprobado que a todos nos gusta trabajar y convivir en un entorno agradable por ello cuando un determinado número de personas que conviven fomentan la comunicación efectiva, aun habiendo quién en un principio no la practique, el modo de comunicarse se irá transformando, y por regla general el que no participaba, al comprobar el cambio, se unirá a la labor casi sin darse cuenta. Si a todo esto unimos implicación a modo de reconocimientos, incentivos, formación, etc, por parte de la empresa, el éxito está asegurado. En el artículo de hoy pasamos al capítulo de las soluciones. 10 herramientas que puestas en práctica por parte del trabajador de manera concreta transformarán la comunicación en tu entorno laboral.

HERRAMIENTAS PARA DESARROLLAR UNA COMUNICACIÓN EFECTIVA EN EL LUGAR DE TRABAJO DESDE EL TRABAJADOR

1. Compartir con todos los miembros del equipo la misma información con claridad y transparencia. No ocultar información, por regla general es mejor ser abiertos, incluso con los puntos negativos, ya sea a nivel grupal o individual, ello posibilitará un plan de solución.

2. Procurar solucionar cualquier tema de conflicto con la persona en cuestión, siempre de forma asertiva y buscando el objetivo común.

3. Respetar las diferencias de opiniones entre miembros del grupo, subgrupos, equipos de trabajo, etc.., sin perder nunca de vista el objetivo común.

4. No fomentar las críticas destructivas en subgrupos.

5. Desarrollar la crítica constructiva, de nuevo de forma asertiva y siempre buscando un objetivo común.

6. Evitar comentarios inapropiados lanzados al grupo con la intención de agredir o molestar a cualquier miembro del equipo.

7. Hacer un uso real de los tiempos y las vías de comunicación creadas por la empresa.

8. Valorar el trabajo de cada compañero, de cada grupo de trabajo, tanto grupos de categorías iguales, como superiores e inferiores.

9. Fomentar la competitividad sana sin olvidar nunca el compañerismo y el trabajo en equipo.

10. Ante un problema que provoca malestar o mal ambiente laboral:

• No realizar juicios de valor, ni individuales, ni aún peor, grupales.

• Aclarar dicha duda con la persona a que corresponda de forma empática y productiva.